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Derechos Humanos Ahora!

¿TOLERAMOS LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES?

Encuesta realizada en Lima, por Amnistía Internacional (Perú)

Del dicho al hecho...

 

 


 

Amnistía Internacional inició en 2004 la campaña mundial NO MÁS VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES.

 

 

Del 25 de noviembre (Día Mundial por la No Violencia Contra las Mujeres) al 10 de diciembre (Día Mundial de los Derechos Humanos) de 2006, Amnistía Internacional organizó intervenciones urbanas para combatir la violencia contra las mujeres a manos de sus parejas.

 

Las intervenciones urbanas incluyeron la realización de una gran encuesta callejera y la exhibición de banderolas y afiches relativos a este tema.

 

La encuesta contiene preguntas sobre situaciones comunes de violencia contra las mujeres. Las banderolas y los afiches se mostraron durante casi tres semanas consecutivas y la encuesta se realizó durantes tres fines de semana.

 

 

Más datos sobre las intervenciones

» Se movilizaron más de 100 activistas como encuestadores y encuestadoras.

 

» Se intervinieron el Cercado y Miraflores en Lima, y también las ciudades de Abancay, Cusco, Huancavelica y Quillabamba.

 

» En Lima se colocaron 20 banderolas gigantes y se empapelaron las paredes con 3.000 afiches.

 

» Se encuestó a 5.000 personas, hombres y mujeres, con quienes conversamos sobre este grave problema y a quienes facilitamos información sobre la violencia contra las mujeres.

 

Nuestra encuesta fue una acción de campaña, pero también una oportunidad única para recoger datos de opinión. A partir de las respuestas de las personas encuestadas establecimos una escala de niveles de tolerancia (entre la aceptación y el rechazo) a la violencia contra las mujeres. Observa los resultados. ¡Son muy reveladores!

 

Sobre la escala de violencia


La encuesta consta de 14 preguntas que contienen testimonios directos y prejuicios sociales sexista. Las preguntas pretenden en conjunto encontrar niveles de tolerancia a la violencia contra las mujeres.


A manera de test , sumando las 14 respuestas, establecimos una escala de puntuación de tolerancia a la violencia contra las mujeres.
Un mayor puntaje indica que el encuestado acepta más la violencia contra las mujeres como una cuestión natural o usual y uno menor que el encuestado rechaza más tales conductas y se encuentra predispuesto a combatir la violencia contra las mujeres.
El máximo puntaje es 100% y el mínimo 0%.

 

 

Resultados de la encuesta


Tolerancia a la violencia contra las mujeres (VCM) según las características de la población.

*Los datos procesados y analizados sólo corresponden a los de Lima Metropolitana.

 

 

 

1. Tolerancia según el sexo

 

Las mujeres aceptan menos este tipo de violencia que los hombres.



Nivel de tolerancia a la violencia contra las mujeres según el sexo:

 

 

 

 

 

 

 

 

A pesar de esta diferencia, debemos señalar que el rechazo a la violencia contra las mujeres por parte de los hombres es elevado (84%), lo que significa que también ellos están sensibilizados frente a la gravedad del problema.

 

 

2. Tolerancia según el estado civil

La actitud de la gente no varía frente a la violencia contra las mujeres a manos de sus parejas según el estado civil.



Aun así, en algunas preguntas aisladas, como la que presentamos abajo, podemos ver que los solteros y los separados tienen un mayor rechazo a la violencia contra las mujeres, mientras que los viudos tienen una mayor aceptación.

 


Nivel de tolerancia según el estado civil frente a la pregunta: “Si él me pega sólo espero sus disculpas. Denunciarlo sería exagerado”. De acuerdo:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

3. Tolerancia según el nivel educativo

El nivel educativo está altamente relacionado con la aceptación o el rechazo a la violencia contra las mujeres.


Nivel de tolerancia a la violencia contra las mujeres según el nivel educativo:

 

 

 


 

 

 

 

 

 

4. Tolerancia según la tenencia de hijos

 

Las personas con hijos aceptan más la violencia contra las mujeres que las personas sin hijos.



Nivel de tolerancia a la violencia contra las mujeres según la tenencia de hijos:

 

 


 

 

 

Sin embargo, la diferencia es leve, por lo que no podemos concluir que el hecho de tener hijos necesariamente haga que la gente acepte más la violencia contra las mujeres.

5. Tolerancia según la edad

 

Los jóvenes y los adultos tienen una menor aceptación a la violencia contra las mujeres que los adultos mayores.



Nivel de tolerancia a la violencia contra las mujeres según la edad:

 

 

 


 

 

 

Las cifras nos revelan que existe un marcado quiebre generacional a partir del grupo de personas que actualmente tienen entre 50 y 60 años. Se trata, por lo tanto, de una generación que ha cambiado de actitud y ha establecido socialmente el rechazo a la violencia contra las mujeres.

6. Tolerancia según el lugar

El sondeo se realizó en dos lugares de la capital: el Cercado y Miraflores.

Nivel de tolerancia a la violencia contra las mujeres según el lugar:

 

 


 

 

 

 

En el Cercado de Lima hallamos un mayor nivel de aceptación a la violencia contra las mujeres que en Miraflores. Aun así, debemos tomar con cautela este resultado ya que hemos encuestado a transeúntes que no necesariamente residen en estos barrios.

 

 

Conclusiones

 

 

A pesar de las diferencias que existen entre algunos grupos de población, sobre todo relacionados con el nivel educativo y con la edad, en general la población manifiesta altos niveles de rechazo a la violencia contra las mujeres. Los limeños y las limeñas condenan la violencia contra las mujeres en un 87,4%.

 

Sin embargo, otras cifras demuestran que este rechazo no se traduce en actitudes, ya que según un estudio del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI, 2005), el 42% de las peruanas han sido agredidas por su pareja.

 

Este desfase entre el discurso y la práctica también lo manifiesta el Estado peruano, que ha suscrito todos los tratados internacionales y ha asumido todos los compromisos nacionales para combatir la violencia contra las mujeres, pero que hasta el momento no ha implementado políticas y programas para combatirla eficazmente.

 

Lo más esperanzador de los resultados obtenidos es la evidencia de que la educación es el camino para el cambio de actitudes. Por lo tanto, lograr mejoras reales en las vidas de miles de mujeres afectadas por la violencia depende de la exigencia de la ciudadanía y de la voluntad política.

 

Amnistía Internacional agradece la participación de todas las personas que han hecho posible esta campaña, muy especialmente a las y los activistas.

 

El objetivo la campaña NO MÁS VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES es sacar a la luz la gravedad del problema y conseguir que los Estados asuman su responsabilidad. Queremos que las leyes consideren la violencia contra las mujeres como un delito grave y acabar con la impunidad de sus autores.

 

Como activistas, además, seguiremos movilizándonos en nuevas acciones públicas, de información y de presión a las autoridades. Para continuar con la campaña, necesitamos la participación de personas como tú.

 

¡Únete!
www.amnistia.org.pe
Enrique Palacios 735-A,

 

 

 

 


EL GRAN NEGOCIO

La globalización ha permitido que se desarrolle una nueva forma de poder, la farmacocracia, capaz de decidir qué enfermedades y qué enfermos merecen cura. Es así como el 90 por ciento del presupuesto dedicado por la industria farmacéutica para la investigación y el desarrollo de nuevos medicamentos está destinado a enfermedades que padece sólo el 10 por ciento de la población mundial. Un tercio de ésta carece de cuidados médicos adecuados.


La codicia de las multinacionales del sector, los aranceles, las trabas burocráticas y la corrupción de los propios gobiernos de los países empobrecidos hacen posible que más de 2.000 millones de personas se vean privadas de su derecho a la salud.

Según la OMS, millones de personas en Africa, Asia y América Latina sufren las llamadas “enfermedades olvidadas”, como el dengue hemorrágico, la filiasis linfática, la oncocercosis, la enfermedad del sueño o el mal de Chagas, que afectan a 750 millones de personas y acaban con la vida de medio millón cada año. Enfermedades causadas generalmente por parásitos, transmitidas por medio de agua insalubre o por picaduras de insectos; pandemias que caen en el olvido porque sólo afectan a las comunidades más pobres; y víctimas que no cuentan con el dinero suficiente para acceder a un tratamiento o una medicación adecuada.

 

Extracto enviado por Marzha Navarro

Si quieres leer todo el artículo, visita la fuente: 

http://www.aporrea.org/tecno/a31491.htmlhttp://www.aporrea.org/tecno/a31491.htm

LA GRAN NOTICIA DEL AÑO VUELVE A PASAR DESAPERCIBIDA

LA GRAN NOTICIA DEL AÑO VUELVE  A PASAR DESAPERCIBIDA

¡Mueren 12 mil… y no es noticia!

SI cuatro edificios se derrumbaran, cuatro torres gemelas, por ejemplo, repletas de niños y niñas, con el trágico saldo de 12 mil muertos, supongo que a nadie se le ocurriría discutir que esa terrible noticia encabezase todos los informativos, todas las portadas.

Nadie, en ninguna redacción o estudio de radio o televisión, objetaría que la noticia de esas doce mil niñas y niños muertos acaparase titulares y columnas, opiniones y reportajes, fotografías y testimonios.

Nadie que tuviera voz pública dejaría pasar la oportunidad de referirse a tan dramático suceso abogando por que nunca volviera a repetirse semejante desgracia.

Si un terremoto sacudiera a un país o un tsunami irrumpiera de improviso en una playa y provocara la muerte de doce mil niños y niñas, nadie osaría pretender en un medio de comunicación que tan dolorosa catástrofe cediera el principal espacio a un partido de fútbol, por ejemplo, o a la enfermedad de una popular tonadillera. No habría jefe político o religioso en el mundo que no mostrara su consternación por lo sucedido, ni gobierno u organismo de ayuda humanitaria que no movilizara sus recursos.

Si una banda terrorista secuestrara a 12 mil niñas y niños y diera un plazo de 24 horas amenazando con ejecutar a sus rehenes de no ser satisfechas sus demandas, no habría plaza en el mundo que no se llenara de manos blancas exigiendo la liberación de los condenados, no habría ciudadano indiferente a la suerte que pudieran correr esos doce mil niños y niñas.

Pues bien, todos los días, cuando nos levantamos, ya han muerto en el mundo 12 mil niños y niñas. No del tsunami que no hubo ayer, de la torre que tampoco se cayó o de la banda terrorista que ya no es, esos 12 mil niños y niñas han muerto de hambre, de simple y maldita hambre. Y el hambre y sus miserables consecuencias no son noticias.

Cansaría a la audiencia —dice el director del medio— un fijo titular a ocho columnas, todos los días, en el que la única variable fuese la cifra, cada día más alta.

Por ello no hay medio que a esos doce mil muertos les dedique un breve titular, una triste crónica, acaso una reseña en la sección de "Mundo insólito".

Tampoco hay oportunidad de conmemorar aniversarios porque todos los días se reeditan los muertos y sus causas, y no habría día que no fuera, a la vez, tragedia y aniversario de la misma desgracia.

Doce mil niñas y niños muertos entre el desayuno y la cena, entre el periódico de la mañana y el informativo de la noche.

Y hablamos sólo del hambre. Hay otros muchos edificios que se caen todos los días por causas parecidas. Tsunamis de enfermedades para quienes no puedan adquirir las correspondientes vacunas, terremotos que derrumban escuelas y parques infantiles, bandas terroristas que lucran con la explotación laboral infantil, con la prostitución de niños y niñas.

Y hablamos sólo de la infancia.

Pero no aparece una sola plaza que se llene de manos blancas para condenar un crimen que no por repetido deja de ser crimen, ni un medio de comunicación que dé cobertura a semejantes atentados, que interrumpa sus emisiones para dar entrada, "en vivo y en directo", a una conexión de última hora, "en el mismo lugar de la noticia", a un corresponsal que corrija el número de muertos y desaparecidos, que entreviste a los vecinos, antes de devolver la conexión a los estudios y dar paso a otra tanda de comerciales.

El informe es de Naciones Unidas. "Cada siete segundos muere un niño de hambre". Alrededor de 12 mil al día.

La prensa necesitaría varias ediciones especiales o agregar 60 páginas más por cada número, para informar someramente de sus nombres, que los hay, de sus rostros, que los tienen, de las familias rotas por el dolor y la impotencia, de esos 12 mil cadáveres que no tienen dolientes ni titulares, que carecen de historia, para los que nadie organiza misas de aniversario y homenajes. Esos doce mil pequeños muertos de todos los días a manos de un canalla orden económico que se nos vende como progreso, que tiene en las leyes que lo amparan la solidez de su impune edificio y que aterroriza a través de sus bandas monetarias el depuesto gobierno de la vida.

NOTA DE MAXIMO KINAST

Hoy, 9 de julio es el Día Internacional de la Infancia, según las Naciones Unidas; para la gran prensa y las TV de todo el mundo, será el día que Italia ganó el Mundial de Futbol.

Entre los líderes mundiales, sobre los 30 millones de niños que mueren de hambre cada año, sólo Fidel ha podido decir: "Ninguno de ellos es cubano". 

Fuente: http://www.granma.cu/espanol/2006/cienciaytecnologia1.html

Granma Internacional
Edición en Español

DESAPARICIÓN DE LUIS GEREZ

COMUNICADO DE PRENSA


 

Los organismos de derechos humanos y las organizaciones  abajo firmantes solicitamos el esclarecimiento de la desaparición de Luis Gerez producida el día 27 de diciembre en la localidad de Escobar.

 

El señor Gerez es testigo de la participación de Luis Patti en los hechos de la dictadura dilucidados en la causa Novoa en el caso Goncalvez. También brindó su testimonio en la Honorable Cámara de Diputados de la Nación para evitar que uno de los responsables y miembro del Terrorismo de Estado asuma como diputado nacional.

 

13 Medidas URGENTES

 

Requerimos:

A los responsables de la investigación del hecho.

 

1)      Se asignen esfuerzos, personal y tecnología independiente para llevar adelante la investigación del hecho y el hallazgo del compañero. Esto implica  la SEPARACIÓN de la POLICIA BONAERENSE en razón de que la desaparición, puede con certeza guardar relación con la causa en la que resulta involucrado un ex miembro de esa institución y ex intendente de la localidad de Escobar con poder político propio arraigado en la localidad y las instituciones públicas.

2)      Se requiera la intervención de la Gendarmería Nacional  ó de la Policía Federal Argentina con asiento y dirección desde las sedes ubicadas en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

3)      Se releven las modulaciones policiales realizadas 24hs. antes y después del hecho en la zona de desaparición.

4)      Rastreo e identificación de todos los celulares y sistemas de radios (nextel) detectados en la zona de la desaparición mediante el sistema de “celdas”, con un mínimo de tiempo en horas que abarque el antes, durante y después del hecho.

5)      Se requieran las “cuentas espejos” del correo electrónico utilizado por la victima. Esta medida deberá ser solicitada a Observaciones Judiciales de la SIDE.

6)      En caso de que la victima posea cuenta bancaria o tarjeta de créditos, se requiera los movimientos a partir de la fecha de desaparición.

7)      Se detecte la totalidad de viviendas y personas que hubieren podido ser testigos del hecho del secuestro desde el momento que sale de la casa, por el o los trayectos hasta donde se dirigía. De igual modo deben detectarse los vehículos que circularon por la zona de desaparición.

8)      Intervención de los teléfonos de las personas que tendrían interés en la desaparición de Gerez, fijando el eje de la investigación en las causas en las que resulto testigo relacionadas con el terrorismo de Estado.

9)      Eleven todas las comisarías de la zona y demás dependencias con facultades de detención copia del libro de guardia donde consta la nomina de todas las personas detenidas en el lapso de la desaparición.

 

 

 

Al Gobierno Nacional y el Gobierno Provincial:

 

10)  La Side entregue un informe completo de lo que hizo y dejo de hacer por el secuestro de Julio López .

11)  Tomen los recaudos para necesarios e imprescindibles para proteger la vida e integridad física de los testigos en las causas contra el terrorismo de estado.

12)  La nomina de la totalidad de las personas involucradas en el terrorismo de estado que permanecen en funciones y aquellas que retiradas se desempeñan en el ámbito de la seguridad privada.

13)  Se Nombre Personal Idóneo, Independiente, eficiente que analice y profundice las causas por amenazas, separando de esa misión a quienes hasta el presente no han arribado a resultado alguno que impida la producción de nuevas desapariciones.

 

 

 Buenos Aires, 28 de diciembre de 2006

 

Asamblea Permanente por los Derechos Humanos

Asociación Buena Memoria

Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Politicas

Herman@s de Desaparecidos por la Verdad y la Justicia

Servicio Paz y Justicia –SERPAJ-

Madres de Plaza de Mayo –Línea Fundadora-

 

Firman tambien:

desde Bariloche: Asociacion Ecologista Piuke

desde Bruselas, Belgica: Ana Maria Masramon, Alicia Jardel



No acostumbro a mandar mails a listas de todos principalmente porque la proliferación de declaraciones de principios, sus correspondientes respuestas enérgicas y la discusión a través de mails raya a veces en un exhibicionismo que lejos de acercar a los destinatarios a la política, los aleja.

Sin embargo en este caso no puedo dejar de expresar públicamente la profunda preocupación por la gravedad de la desaparición de Juan Gerez, sumada a los 3 meses de desaparición de Julio López.

Estamos en presencia de un ejército de las sombras que no busca detener y torturar para obtener información sino que puede cumplir su cometido asesinando directamente sin dejar rastros. Su objetivo es amedrentar al pueblo, a los luchadores, a las organizaciones sociales y de derechos humanos, al poder judicial, al legislativo y al gobierno. El objetivo es escarmentar, frenar los juicios, la investigación por las 3A, infundir el terror nuevamente y hasta quizás poner en evidencia la indiferencia de la sociedad. Quienes vivimos el período del "huevo de la serpiente", es decir, el ensayo del horror de la dictadura en la época constitucional de López Rega y las 3A, no podemos olvidar.

Como universitarios no podemos quedar ajenos a la gravedad de este problema que no parece ser puntual y cuya escalada debemos contribuir a eliminar de raíz. No solamente pedir al gobierno los máximos esfuerzos para la aparición de las dos víctimas, la identificación y castigo de  los culpables y la desmantelación de los resabios del aparato represivo, sino movilizarnos y establecer redes solidarias de protección. Deponer falsas antinomias entre nosotros y sobre todo, no confundirnos sobre quién es el verdadero enemigo.

Alberto R. Kornblihtt
Facultad de Ciencias Exactas y Naturales
Universidad de Buenos Aires

EL ORDEN CRIMINAL DE ESTE MUNDO

EL ORDEN CRIMINAL DE ESTE MUNDO

Es un deber de la vida.
No quiero calcular cuantos niños mueren
en el tiempo que pongo mi vida en este email.
Cristina Castello
http://www.cristinacastello.com
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
¡ATREVETE A CONOCER LA VERDAD!
VISITA ESTE VIDEO:
http://video.google.com/videoplay?docid=-639917879259387994&sourceid=docidfeed&hl=es
 
 
 
 
 
 
Es un deber de la vida.
No quiero calcular cuantos niños mueren
en el tiempo que pongo mi vida en este email.
Cristina Castello
http://www.cristinacastello.com

NOVENTA MIL PERSONAS ASESINADAS EN TREINTA SEGUNDOS... Y NO ES NOTICIA*

Un aniversario vergonzoso    

Victor Pey** 

Fuente: http://www.elclarin.cl/index.php?option=com_content&task=view&id=3706&Itemid=678  

 

Hace justamente 61 años, al anochecer del 6 de agosto de 1945 escuché por radio un flash noticioso con la escalofriante información: la aviación norteamericana había lanzado sobre Hiroshima la primera bomba atómica. La noticia la había entregado a la prensa el propio Presidente Truman a la salida de un oficio religioso. Tres días después, por si la lección de Hiroshima no hubiera sido aprendida cabalmente por los japoneses y, también, para comprobar la rotundidad del medio terrorífico ‘ensayado’, una segunda bomba fue lanzada sobre Nagasaki.  

 

La gente no sabía mucho sobre el significado que podía tener semejante brutalidad ni tampoco acerca de los efectos que tal explosión acarreaba, salvo la de que se trataba de un artefacto de enorme poder destructivo instantáneo, silenciándose toda referencia a las consecuencias letales, genéticas y degenerativas que sobre los sobrevivientes de los lugares cercanos a la explosión implicaba semejante barbarie. La teórica liberación de la energía producida por la fisión nuclear, postulada por Einstein en su famosa fórmula que establecía la equivalencia entre la masa y la energía, E = mc2, se hacía patente a la humanidad por tan feroz medio. Difícilmente se puede acercar uno en la narración a los sentimientos que nos envolvían a muchos en aquellos tiempos, a los efectos que en nuestros espíritus nos causó semejante atrocidad. Sólo puedo hablar, claro está, por mí. Pero había una emoción colectiva a la que creo que puedo referirme. 

  

Todas las tardes, al terminar el trabajo, iba a engrosar los grupos que se formaban en la Alameda, a la altura de Serrano, al frente del inmueble que ocupaban en aquellos tiempos las oficinas y talleres del diario La Opinión, de propiedad de Juan Bautista Rossetti. Allí, en esos corros, discutíamos acaloradamente hasta altas horas de la madrugada entre los polemistas espontáneos las alternativas de los acontecimientos bélicos cotidianos de la II Guerra Mundial, enfrascándonos en polémicas con los no pocos partidarios de los nazis alemanes y los fascistas italianos que se hacían presentes. 

  

Hacía ya casi seis años que esa guerra dictaba la historia del mundo entero, representando un espectáculo que parecía apocalíptico. El riesgo de una victoria nazi, que pendió sobre la humanidad durante los primeros años de la conflagración, llevaba continuamente a una negra alucinación. En lo personal, lo vivido en la Guerra Civil española de 1936-39 , con los bombardeos de la aviación franquista, alemana e italiana sobre las poblaciones civiles de las ciudades españolas y toda la índole de bochornosas atrocidades cometidas en esa guerra, constituía, para mí, un doloroso recuerdo recurrente. Y, súbitamente, cuando ya parecía que la pesadilla del desquiciamiento humano iba a tocar a su fin con una derrota inminente de los japoneses, tras el suicidio de Hitler y el colapso de los nazis alemanes y los fascistas italianos, entonces, en esas circunstancias, sin razón estratégica que esgrimir -y ni aún si la hubiere- eran los campeones de la democracia y de la libertad los que sembraban el espanto sobre el pueblo de Hiroshima “ensayando” el efecto psicológico y disuasivo de la bomba atómica.  

  

Cuenta Banesh Hoffmann, colaborador y biógrafo de Einstein, que cuando ese ominoso 6 de agosto el sabio supo por su secretaria que se había lanzado la bomba atómica sobre Hiroshima, un gemido de horror, un lúgubre sonido, como una horrible queja casi silenciosa, de espanto, salió de su garganta. Einstein debió sentir sobre su conciencia el peso de la enorme responsabilidad derivada de la revelación que había hecho al mundo con el principio de equivalencia entre masa y energía, y, también, por el envío a Roosevelt de sus famosas dos cartas, una en 1939 y la otra a principios de 1940, alertando al Presidente del riesgo de que los alemanes alcanzaran a disponer de la terrible arma antes de producirse su derrota. El sabio tenía una idea poco plausible sobre la condición humana. Ya en 1918, con ocasión del sexagésimo cumpleaños de Planck, se referió a cómo veía a la humanidad diciendo: ‘‘Creo, con Schopenhauer, que uno de los motivos más fuertes que llevan al hombre al arte y a la ciencia es la huida de la vida cotidiana, con su dolorosa brutalidad y su desesperada monotonía de la esclavitud a los propios deseos’’.  

  

Una vez más acude a mi mente la reflexión sobre el uso que el hombre ha hecho del conocimiento. Pocas dudas pueden caber sobre la constatación de que el desarrollo acelerado de los conocimientos científicos y tecnológicos no han contado con la elevación ética de la conducta humana que aquellos avances requieren. El papel jugado por la religión, en este orden de cosas, no puede ser soslayado: las Cruzadas, las interminables guerras religiosas, la Inquisición, la caza de brujas, la seguidilla de crímenes de la que está plagada la historia del papado, los infinitos sufrimientos ocasionados al género humano en nombre de un Dios creador de un infierno destinado al suplicio eterno del fuego para quienes se aparten de sus dictados, constituyen una afrenta para la humanidad cuya responsabilidad cae sobre quienes  así obraron, sobre quienes todavía siguen invocando el nombre de ese Dios, cruel y atroz, simplemente como artilugio para perpetuar su poder temporal. Los Ayatollahs haciendo llamamientos al asesinato de cualquiera que disienta o critique a sus ídolos o a sus Mesías; Hutus y Tutsis, en Ruanda, ambas étnias cristianas, lanzados a la más vertiginosa matanza que jamás haya presenciado la humanidad, a cuchillo limpio; los fundamentalistas islámicos protagonizando, ahora, al presente, atrocidades innombrables, con la lapidación incluida en sus códigos para castigar al hereje; croatas, bosnios y servios, en medio de la culta Europa, lanzándose concienzudamente a abominables crímenes masivos indiscriminados; católicos y protestantes matándose cristianamente en Irlanda... diré, siguiendo las palabras de Rusell, que ningún hombre que cree que los sufrimientos de este mundo son por nuestro bien puede mantener intactos sus valores éticos, ya que siempre estará tratando de hallar excusas para el dolor, la crueldad y la miseria.

  

Creo que hay que tener la honestidad de asumir lo que nuestra especie es, en general, para intentar, desde ese acercamiento a la verdad -aunque la verdad completa sea inasible- tratar de ver en lo que es y corregir, si es factible todavía, la conducta humana haciéndola compatible con un mundo más estable, más justo, mas presentable.

  

En el pasado remoto, las circunstancias en las que el hombre se iba desarrollando condicionaron su evolución. Sin duda que la ética jugaba un papel contrario a la supervivencia, y la fortaleza física primero y el desarrollo intelectual después fueron haciendo posible la perpetuación de individuos en los que los escrúpulos morales constituían una desviación letal para la especie.

  

Esta pareciera ser la causa que fue plasmando nuestra condición actual. Freeman habla de ‘‘los no imaginados estratos de malignidad humana’’, afirmando que ‘‘la agresión no es meramente una respuesta a la frustración sino un impulso universal de hondas raíces’’; Lorenz concuerda en que ‘‘no cabe ninguna duda, en opinión de cualquier hombre de ciencia con mente científica, de que la agresión intraespecífica es, en el hombre, un impulso instintivo espontáneo’’, concluyendo en que ‘‘la humanidad debe abandonar su autoengaño y aceptar esa humildad que es requisito previo para reconocer las leyes naturales que gobiernan la conducta social de los hombres’’. Y para Freud la tendencia a la agresión ‘‘es una disposición innata, autómata e instintiva’’.

En su breve libro ‘‘Cómo veo el mundo’’, Einstein reflexiona: ‘‘En el lapso de dos semanas, las masas irracionales de un país pueden ser llevadas -mediante la prensa- a un estado de tanta furia y excitación que los individuos se sienten dispuestos, vestidos de soldados, a matar y dejarse matar para favorecer intereses de cualquiera que los sepa manejar hábilmente. Considero el servicio militar obligatorio como el síntoma más vergonzante -en cuanto a la falta de dignidad personal- que padece hoy en día la humanidad’’. El camino que se sigue es bastante trillado: se empieza por el autoengaño de creerse lo que no se es para seguir por la pendiente del orgullo, la arrogancia y la soberbia, yendo a parar a la impiedad, la crueldad y la sevicia.

  

‘‘Acuerdos globales para desnuclearizar el armamento de largo alcance’’ efectivos y en serio, no existen hasta ahora. Se han desactivado algunas ojivas nucleares, es cierto, por los rusos y los norteamericanos, al tiempo que los nacionalistas hindúes hicieron crujir la tierra con cinco pruebas nucleares y los pakistaníes replicaron con otro tanto. Por lo que a norteamericanos y rusos concierne en este orden de cosas, la verdad es que hicieron lo que se les vino en gana cuando nadie tenía poder para impedírselo, por lo que escasa es la fuerza moral que pueden esgrimir para hacerles prohibiciones a otros países. Durante su mandato, el Presidente Clinton ordenó el almacenamiento de antibióticos y vacunas en previsión de eventuales ataques fortuitos con armas biológicas que pudieran lanzar contra ciudades de EE. UU. grupos terroristas o gobiernos tildados de ello, todos profundamente creyentes hasta el integrismo.

  Hasta el momento, sólo lo preconizado por Einstein alguna forma de gobierno mundial -como condición necesaria pero no suficiente- pareciera ser coherente con la posibilidad de alcanzar un mundo estable y digno. En ese sentido apuntaron, en su tiempo, la Sociedad de Naciones y las Naciones Unidas, demostrando esos organismos, en los hechos, su ineficiencia. Naturalmente que es posible imaginar otras experiencias que recojan mejor la idea de un mundo en el que estén mejor representadas las ideas de libertad, estabilidad y justicia, un mundo en el que prime el sentido de la solidaridad humana sobre el de los egoísmos salvajes ahora imperante.   

* El título sensacionalista de este artículo es obra mía. No tiene ninguna relación, ni es del conocimiento del compañero Victor Pey. Máximo Kinast.

**Víctor Pey, ingeniero catalán y chileno, fue amigo y colaborador de Salvador Allende. Llegó a Chile, en el Winnipeg, barco fletado por Pablo Neruda para ayudar a los refugiados españoles después de la Guerra Civil (1936-39). Es Vicepresidente de la Fundación Salvador Allende y propietario legítimo del diario ‘El Clarín’, a pesar de las maniobras de la Concertación por impedírselo. 

VICTOR TORO VIVE, A PESAR DE LA CONCERTACIÓN

VICTOR TORO VIVE, A PESAR DE LA CONCERTACIÓN

ASESINADO POR LA DICTADURA
Por Víctor Toro Ramírez
Víctor Toro Ramírez fue asesinado por la dictadura de Pinochet y la Concertación se niega a resucitarme. Según el Diario Oficial de Chile, nos escribe Víctor Toro Ramírez, fui asesinado o declarado presuntamente muerto, el 9 de diciembre de 1978. La fecha sobre las últimas noticias de mi existencia es el 30 de marzo de 1961.

De esta manera se consumó un asesinato en vida en los tiempos de la dictadura de Pinochet. Cuantas patrañas, montajes y crímenes se llevaron a cabo a través del control del Estado: sin duda, mi caso se queda chico al lado de los degollados, el caso de los 119, la Caravana de la Muerte, los casos Berríos, Letelier y miles de asesinados, desaparecidos y vueltos a desaparecer; los enterrados y desenterrados, arrojados al mar y a los ríos, el caso de jóvenes menores detenidos y desaparecidos sin causa, etc...

Por aquellos tiempos, yo me preparaba para el retorno a Chile y así apoyar la lucha de resistencia del pueblo y los trabajadores. Los servicios de represión de la dictadura, a través de los servicios de inteligencias a nivel internacional [EEUU y Europa], se las arreglaron para saber sobre nuestros andares revolucionarios, en particular sobre los que se integraban o retornaban a Chile.

En mi caso, urdieron la patraña de mi desaparición antes de mi supuesta llegada a Chile, engañaron, presionaron y chantajearon a mi madre Rosa Ramírez, que no sabía leer, ni escribir y la obligaron a realizar trámites para reubicarme por donde no me encontrarían jamás, y así después de unas pocas investigaciones y 'búsquedas', a través de esbirros y mercanchifles de la dictadura que actuaban en la ciudad de La Serena, rápidamente me dieron por muerto, nada mas y nada menos que en El Diario Oficial de Chile.

Han sido tan burdas las artimañas de los esbirros de la dictadura, que con muy poca destreza se puede mostrar sus mentiras, pasos y acciones criminales. En 1962 cumplí con el servicio militar en el Regimiento Rancagua de Arica, volviendo a mi casa a vivir con mis padres y familia en la Serena; después regresé al norte [Iquique] y después de varios años me instalé en Santiago.
Entre 1972 y 1973, visite la ciudad de la Serena y como dirigente nacional del MIR, hablé en varios lugares públicos, en la Universidad Técnica y en el Teatro de la Serena, en las zonas agrarias, en Coquimbo y visite a mi madre y familia en la Compañía Alta.

Varias de mis hermanas asistieron a algunos de los actos públicos donde hablé. Cuando ocurrió el golpe militar de 1973, todo Chile vio mi fotografía entre muchos otros, a los que se buscaba por ser peligrosos para el régimen militar. Posteriormente, cuando fui arrestado el 20 de abril de 1974 en San Miguel, saliendo de la casa del Guatón 'Omar' [Eduardo Díaz], fui trasladado a los centros de tortura de la Fuerza Aérea.

En Ritoque, fui visitado por mi familia y hermanas. Después de permanecer varios años en centros de torturas y campos de concentración de la dictadura de Pinochet, nuevamente fui puesto en una lista de 18 presos políticos que no podrían vivir en Chile, tampoco podrían ser dejados de libertad dentro de Chile, por lo tanto fueron expulsados sin ninguna documentación.

A fines de 1976, nuestras fotos salieron en muchos periódicos acusándonos de indeseables. Mientras he vivido en el exterior, exiliado, hemos vivido indocumentados. Primero fui activista del MIR; posteriormente asumí, en el campo de la solidaridad, como activista social y comunitario. Vivo actualmente en los EE.UU.

Esta nota persigue poner al descubierto la patraña criminal de la dictadura, pero también la impunidad de los gobiernos de la Concertación que hasta hoy se niegan a documentarme como ciudadano de Chile, entregarme pasaporte, identidad y borrarme del Diario Oficial como muerto y resucitarme entre los vivos. Para aseverar documentadamente mis dichos, tengo en mi poder el diario Oficial mencionado al comienzo de esta nota; testimonio del obispo Tapia sobre la veracidad de este caso, así como información atestación reciente y oficial del Registro Civil de Chile.